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maria_gabriela

uno mio. (bahh...)

...esa nube que se posa en la mirada...
...esos contornos desdibujados
...esos colores apagados.

Ese maldito río que fluye incesante.

Si supiera que arrancándome los ojos,
el agua salada dejaría de correr... lo haría!

Pero ellos no tienen la culpa,
ni del llanto
ni de la noche sin brillo
ni de la que está
decorando con palabras su pena...

/...ven a buscarme, estoy lista.
Llévame contigo ...
Llévame! /

se perdió en la capa de la noche
mi mirada en la tuya...

se perdió.

y ahora,
desorientada y ciega
busco a tientas
los ojos que me has robado!

gaby.

uno de Mónica....

Me gustaría tener un ojo de cada color para poder ver la vida de dos maneras diferentes.
Mis ojos son oscuros, hay días en que la pupila se funde con el iris de manera que casi es imposible distinguir si son negros o castaños, y creo que es esto lo que me hace observar el mundo con una mirada oscura y fatal.
Siempre desee que uno de mis ojos fuera verde para poder mezclar lo siniestro de la vida con el color de la esperanza, color que , por otra parte, siempre he ligado al mar que me vio nacer.
Es curioso como la genética en sus leyes se olvida de introducir patrones que todos, en algún momento deseamos, si mi padre tenía los ojos verdes, si yo nací en un hospital desde donde se divisaba el cantábrico en todo su esplendor...¿Porqué no incluyó en mis atributos un ojo verde que me quitará la nostalgia?
Ese ojo verde hubiera sido como tener dentro de mi un trozo de océano batiente que fundiría la amargura con sus olas frescas y rugientes, pero la vida desde estos ojos monocolor sigue siendo una profunda monotonía de matices grises y absurdos.
Tal vez mañana, cuando vuelva a nacer me sorprenderé mirando en el espejo unos ojos bicolor que me sonríen con la mirada absurda de lo que pude ser y no fui.

uno de la Luna (que escribió una vez para mi)

Gabriela, al nacer me llamaron Gabriela, al hacerme mayor ya no sonaba tal dulce mi nombre como en la boca de mi madre, ella arrastraba un poco la r, alargaba mi nombre hasta que rozaba su voz mis oídos como una caricia, nunca supe muy bien como prefería que me llamase si Gabriela o Gaviota, decía que era grácil como ellas, que volaría hasta encontrar mi destino, mi destino lo llamaba ella, me gustaba bromear diciéndole que mas que un ave debería pensar en mí como un pez, ese era mi mundo, en realidad soñaba que era una sirena, lo soñaba dormida y despierta, alegre y triste, sola o en compañía, pero siempre sirena. Tal vez eso era yo, mitad gaviota, mitad pez.

Mi medio era el agua, siempre había vivido allí, esperando mi destino, no me habían dejado elegir, nadie me preguntó si deseaba hacerlo y hasta hace poco ni siquiera lo había pensado. Nunca tuve demasiadas amigas, pero las que consiguieron llegar hasta mi corazón siguen en él. Algunas ya no están aquí, pero en él sí, se fueron diluyendo como la arena en un viejo reloj, desaparecieron mecidas en la marea del tiempo, ahora solo estoy yo, esperando, esperando mi destino. Ellas fueron las que me hablaron del amor, se expresaban con tanta vehemencia que llegué a creer que en verdad esa era la razón de sus vidas, su destino, su fin último. Amor. Sonaba mejor cuando me hablaban de ello, que cuando yo misma lo pensaba.

Hoy ha entrado en mí. Cantaba la canción que me enseñó mi madre, ella la cantó antes que yo, su madre antes que ella..., la cantaba de la única forma que sé hacerlo, con el alma, llegaron desde todos lados, miles de ellos, millones tal vez. Se arremolinaban a mí alrededor expectantes, ansiosos por agradarme, hoy me sentí mujer por primera vez, hoy sentí que sí era ese mi destino, la razón de mi existencia. Todos me parecieron iguales, apenas si podía distinguir sus rasgos de tantos como había, pasaban raudos a mi lado, chocando entre ellos, absortos en mi canto, perdidos los sentidos en la música. Enseguida supe que era él, me hacía cosquillas al pasar, en su mirada pude leer el futuro, nuestro futuro. Una vida fue un segundo, ese segundo fue mi vida, el resto del tiempo no importaba, solo me había estado preparando para esto, lo encontré en sus ojos, me hablaban de la belleza más pura, de la felicidad mas real, de sensaciones has ahora desconocidas. Durante un instante pude verlo todo, sentirlo todo, descubrirlo todo.

Está dentro de mí, puedo sentirlo cada segundo, no a él, a él ya no lo siento, pero siento la transformación, me lo ha dado todo, ahora no somos dos, él soy yo, yo soy él y juntos somos el principio, dentro de poco será ella la que nos sienta, la que nos ame, seremos el regalo que le hace la vida. Somos la semilla, una promesa de que siempre hay un futuro esperando el canto de las sirenas.

Para Gabyota. Quedan tantos espacios para tus lápices por que sigo pensando que es difícil estar a la altura de ellos.

Mónica

bueno, podría decir mil cosas de mi amiga
pero voy a destacar su nobleza y la gran persona que es.
y voy a decir que su amistad es a veces (muchas) el aire que me falta en algunas ocasiones
ella esta ahi, del otro lado del charco... tal lejos y tan cerca.

La veo por la web-cam.. aprender a tomar un mate, compartir musica, atender a sus hijos, vestirse, cenar conmigo... la veo y no puedo alcanzar su abrazo.
Si lo siento, pero es mucha la distancia, y hoy realmente lo necesito y a veces ella necesita del mio.
algun dia, lo haremos. Pero mientras tanto, aca estamos, buscandonos a diario... para conversar un ratito.

no me gusta tener los afectos lejos.
ni la distancia.
ni este mundo armando solo para los que tienen dinero...

en fin

pretenciones

hubo una época en la que tenia muchisimas pretenciones: pretendia una familia plena, una carrera impecables, una palabra inapelable, confirmar mis amistades por como miran, crear hasta el cansancio y dormir dos horas para luego seguir creando...

cuantas pretenciones.

hoy ma conformo con sobrevivir a andar aplastante de los acontecimientos, como si caminara en tierra pantanosa, o como si se tratatra de uno de esos sueños en que corres y corres pero no avanzas.

estoy triste.

especualcion y tormento

pensaba ponerme a tiro con algunos asuntos, pero a veces eso implica más de lo que podemos hacer... cuando la verdad es cubierta por una caparazón de mentiras y de ocultamientos, cuando las miradas se dirigen al piso y no a los ojos... es como hablar con una pared.
Hoy senti que mi piel se despegaba, que mis palabras caian al vacio, que mis manos temblaban, que los ojos de quienes me miraban no eran humanos sino bolas de vidrio insertados en sus rostros petreos.
hoy comprobé hasta donde puede llegar la falsedad de la gente, el orgullo desmedido, la hipocresía.

Me mi miro y busco una respuesta que no encuentro, soy yo definitavemente que se equivoca a cada paso, y cuando la tragedia se cierra sobre mi pecho como un abrazo oscuro solo quiero huir, correr lejos, muy lejos ...

pero... lo he hecho antes y no hay donde ir, me quedaré quieta en mi rincón cagado de humedades....

Anunciación (cuento)

Estábamos sentados frente al fuego
El calor se hacia sentir, de repente sin pensarlo
Las palabras salieron de su boca y nos sorprendió a todos con su balbuceo.

Rompió el cálido silencio de la noche en un sinfín de frases dichas sin conexión alguna.
Pensamos que estaba poseída, que algún espíritu perverso se había metido bajo su lengua para que hablara.
Pensamos en que el fin de los días estaba llegando, sobre el segundo año del nuevo milenio.
Todos habíamos sentido la sangre congelarse en las venas y agolparse en la sien, latiendo y latiendo...

Cuando termino de hablar, nos vimos, nos escudriñamos, pero sin atrevernos a cruzar los caminos de la mirada.
El miedo se había apoderado de todos, de cada uno, como la noche se adueña del cielo.

Pasó en ese instante un ángel negro, vestido de blanco y llenó de sombras el lugar.

Al tiempo alguien se levantó de su silla y anunció que era hora de dormir,
“que la noche en el silencio del campo no es buena consejera para la mente y el espíritu”
“que los huesos de los animales muertos hedían a tierra mojada y putrefacta”
“que el sol, limpiaría con su luz la mañana que pugnaba por ganarle a la oscuridad...”

Nos fuimos todos a dormir.

Despertamos, con el galope de un caballo en la nieve, cuyo jinete gritaba palabras que no entendimos.
Dejo un papel sucio por debajo de la puerta de algarrobo y nuevamente se sintió el galope desenfrenado que se alejaba.

Con los ojos pegados, los pelos revueltos... rodeamos el papel que yacía en el piso.
Nadie se animó a levantarlo por un largo instante que parecía eterno.
Finalmente lo recogí y leí.

La muerte se anunciaba en ese telegrama inmundo.

a veces

A veces, solo a veces mis pulsiones se calman
Es entonces cuando creo estar muerta.
El silencio se apodera de mi.
(de cada rincón de mi cuerpo)
la sangre parece detener su carrera y el corazón se congela
solo un soplo de mi queda encerrado en su jaula...
lo demás, se ha ido.
¿Cuán corto puede ser el trayecto hacia la oscuridad?

A mi sol parte II

Y es tanto lo que te extraño
Que no me basta tu recuerdo en mi almohada
Ni tus caricias robadas, ni el recuerdo de tu piel.

Ni saber, que me amas, pero aún así estas lejos.
Tiempos acabados.
Como seré quien soy sin ti?
Esta vida que nos lleva lejos uno de otro...

Anoche, preguntaste: ¿te pasa algo? ¿estás bien?
Me pasa: TU, y que aún estando a mi lado, te extraño.
Por que te vas y me voy, por que no podemos encontrarnos
En este mundo en que vivimos y que no nos pertenece.
¿no crees que la vida nos ha puesto demasiado ausentes uno de otro?

Te amo por siempre.

A Pablo, mi hijo.

Como un sueño apareciste en mi vida,
Llegaste cargado de juegos, de risa, de caricias, de palabras a medio pronunciar en tu edad temprana, de preguntas que buscaban las explicaciones de las cosas, ni bien comenzaste a manejar el lenguaje.
Llegaste a llenar mi alma, mi dios y mis días con tu sonrisa.
Llegaste a sorprenderme con tus conclusiones un poco adultas para tu temprana edad...
Simplemente, llegaste a mi vida y te convertiste en mi Duende.
Y yo, acá estoy queriendo ser todo para ti, y en mi desesperación no veo más maneras de hacerte tan feliz, como tu me haces a mi.

Quisiera transformarme:

Volverme ave
Alas que danzan en el aire
Llegar hasta el Sol, cruzarlo
para jugar con el barrilete de sus sueños.
y de pronto..
Bajar en picada hacia al mar
y hundirme en el agua salada
hasta el fondo
y convertirme en pez y mirarte navegar en tus barcos de papel.

Salirme de mi cuerpo y ser nube
que cruza el cielo
Permitir al viento desarmarme y volverme a armar.
y luego...
caer convertida en finas gotas de agua
para mojar el rostro de mi Duende, que es el tuyo.

Ser estatua de plaza
para que otras aves descansen en mí.
y convertirme en su hogar y en su refugio,
Sin que les importe mi semblante o mi piel.
Y desde mi quieta permanencia verte jugar, hijo
por siempre en tu sana inocencia que
no alcanzo a proteger.

Transformarme en ti,
En mi.
En mi Duende
Ser... simplemente una madre.

s/t

Canta la piel bajo el lecho de un río de muerte...
Muerte única, suprema...
Canta la piel, bajo el lecho de un río de sangre.
¿Qué es lo que se oye bajo el cantar del río?
¿No es la misma piel que estremece las trémulas rocas de su cause?

El cause... rostro flexible del río que fluye.
En él se acumulan las piedras, dibujadas por el tiempo...
Piedras y más piedras,
unas sobre otras, otras a lado de otras...
todas juntas, esperando ser devoradas por la creciente de muerte del río.

Las piedras...
Más no la arenisca molesta y mediocre,
la que no puede sino dejarse mecer
y ser aplastada por las grandes rocas que giran y se mueven
como la muerte, como la sangre...
que fluye bajo la piel del río.

Piel... solo eso, piel.
una metáfora siniestra de la vida,
piel...
una alfombra que cubre las piedras que desdibuja el río...
piel...
nada más...

Bajo ella, las rocas latentes de vida,
nos dejamos arrastrar por el cause del río.

....

Un instante, solo uno
Para que más?
Lo grilletes plausibles de encantadores sonidos metálicos
Chocan con las paredes mugrientas.

Solo un momento
¡sácame las ataduras!
No escaparé.